los giros del tiempo en el acetato
los giros del tiempo en el acetato
Marlon seguía los giros negros del long play, como tratando de interpretar el tiempo, ese tiempo que en cada canción se marcaba.
Venían los recuerdos agolpados según la música: alegres unos, tristes los otros, pero todos sin duda con un deje de nostalgia; ese sentimiento combinado de dulces recuerdos con la tristeza de lo vivido y ya ido para siempre jamás.
Como los de aquellas reuniones de fin de año en la casa del tío Julio. Lo llamaron julio en recuerdo del abuelo italiano.
siempre todos tan bien puestos..
Pues bien, el tío Julio hacía sonar el viejo acordeón y todos a cantar villancicos con ropas bellas,...terciopelos sedas, guipiures, encajes llevaban las mujeres, igual las niñas, solo que sus vestidos anchos con aplicaciones de encajes delicados y encajitos en el borde de las medias,y los zapatos...: esos zapatos de trabilla, de color blanco o negros, de charol brillantes, brillados con leche según la receta de la abuela clarisa.,
Todo hoy al recordar es un sueño, parece ver las figuras entre las nubes.,si son nubes pero de humo y ni que decir nada, si las primeras en fumar son las chicas.
Siguen los giros del acetato. ahora es uno de 78 revoluciones por minuto. Es un son. Un son cubano. Esa música siempre lo estremecía de adentro hacia afuera, ahí la nostalgia se sentía en los huesos, la puedes oír y te mueve el esqueleto. Y ese piano..., hombre!...ese piano. Solo cerrar los ojos, dejar el disco girar su tiempo, subirnos a las notas y en ellas planear, bailar...
El tiempo del son terminó, alguien a esta hora que se acaba la fiesta, colocó una ranchera. El tiempo se vuelve casi un lamento, los mexicanos tienen mucho de llorones.
La aguja se ensució, hay que limpiarla, si no se raya el disco...
Hay que cuidarla es la única que queda y ya no las fabrican.
Hay que limpiarla así como se limpia la conciencia: bien limpiecitica, para poder ver el tiempo transcurrir entre los surcos negros, girar girar, sonar sonar, girar girar.


